El concepto de “Smart mobility” o “Movilidad Inteligente” está irrumpiendo con gran fuerza en el desarrollo de las grandes ciudades durante los últimos años. Cada día son más las urbes que se suman al desarrollo de iniciativas cuyo objetivo prioritario es impulsar la movilidad bajo una premisa común: la disminución de los costes ambientales, económicos y temporales de los usuarios, ya sea a pie, en bicicleta, transporte público o privado. Si quieres saber más sobre los distintos sistemas que fomentan la movilidad inteligente presentes en las ciudades en la actualidad, ¡sigue leyendo!

 

Las soluciones planteadas por la movilidad inteligente están enfocadas en las mejoras en las condiciones de los desplazamientos de las personas en la ciudad, principalmente para los peatones y usuarios del transporte público. Con ellas se persigue, principalmente, potenciar el uso del transporte público, al convertirlo en el medio más idóneo y atractivo para realizar los desplazamientos cotidianos o puntuales. Además, la “Smart Mobility” también busca una mayor eficiencia y sostenibilidad en el uso del transporte privado.

El gran desarrollo experimentado en los últimos años por las denominadas ‘’Smart Cities’’ ha traído consigo un aumento de la concienciación colectiva a favor del uso de los medios de transporte sostenibles. Los principales problemas que derivan del análisis del transporte en las ciudades están relacionados con la contaminación, el ruido, el tráfico y los accidentes, pero sin duda el más importante de todos ellos es la falta de previsión o análisis territorial. Como resultado a este diagnóstico, se han desarrollado una serie de proyectos en diferentes ciudades que abogan por la adecuación de la ordenación territorial a los principios de movilidad sostenible, por una mejora de las condiciones de los vehículos de transporte público y privado, así como por la optimización de la gestión del tráfico. Todo ello con vistas a mejorar las condiciones de habitabilidad y movilidad en las urbes.

La estructura o distribución urbana de las ciudades juega un papel clave en el desarrollo de su red de transporte, así como en la demanda de movilidad de los diferentes usuarios de este. El modo de transporte cotidiano elegido por los habitantes así como la frecuencia y longitud de los desplazamientos se hallan profundamente influenciados por la organización del tejido urbano. 

En este sentido, se presentan a continuación algunos ejemplos de actuaciones interesantes que se están llevando a cabo en la actualidad con el objetivo de optimizar la movilidad e incentivar su sostenibilidad.

 

MOVILIDAD A PIE

La ‘’Smart Mobility” busca fomentar los desplazamientos a pie. Se trata de una forma de movilidad no costosa, no contaminante, saludable y accesible para la mayor parte de los habitantes de una ciudad.

En esta dirección se enfocan varias actuaciones de peatonalización calles y arterias principales en diferentes ciudades del mundo. Ejemplos de las medidas en esta dirección pueden se enfocan actuaciones tales como la peatonalización progresiva de la Gran Vía madrileña, o el Plan de Peatonalización de Oxford Street, en Londres.

 

SMART1

Fotografía: AKuptsova (Pixabay)


MOVILIDAD EN BICICLETA

Prácticamente la totalidad de las urbes apellidadas con el adjetivo ‘’inteligentes’’ cuentan ya con un sistema de préstamo de bicicletas integrado en su red de transporte público, como medio para incentivar el uso de dicho medio de transporte por parte de la ciudadanía. Ciudades españolas como Barcelona, Madrid, Zaragoza o Sevilla han visto cómo su movilidad urbana experimentaba una gran mejora con la implantación de estos sistemas. Pero son varios también los ejemplos a nivel internacional, tales como Berlín, Copenhague o Estocolmo.

Otra de las medidas que fomentan el uso de la bicicleta es la incorporación, cada vez más común en ciudades y términos municipales, de carriles-bici que recorren las principales arterias urbanas. Estos no solo incentivan el uso de los sistemas de bicicletas públicas, sino también la movilidad mediante bicicleta propia de los habitantes.

 

SMART2

Fotografía: Comanche0 (Pixabay)

 

MOVILIDAD EN TRASNPORTE PÚBLICO

La mejora del transporte público se erige también como una de las premisas fundamentales para conseguir los objetivos de la movilidad inteligente. En la actualidad, las actuaciones que se enfocan en esta dirección pasan por el uso de vehículos ecológicos. Ejemplos de ello pueden ser la implantación de los autobuses híbridos en el sistema de transporte público de Santander o el Proyecto Victoria, en Málaga, que incorpora el uso de un autobús 100% eléctrico que se recarga en movimiento sin necesidad de cables.

 

SAMRT3

Fotografía: hpgruesen(Pixabay)

 

No obstante, para lograr un uso eficiente del transporte público y conseguir que este sea competitivo frente al transporte privado, es necesario hacer del primero un medio económico, confortable y rápido. El estudio del ajuste de la oferta de transporte a la demanda se erige como uno de los pilares fundamentales para el incentivo de éste, especialmente, en las grandes ciudades; con actuaciones encaminadas a evitar las aglomeraciones en horas punta. Además, la puesta en marcha de aplicaciones para móviles con sistemas de información en tiempo real y el ofrecimiento de servicios complementarios al usuario, tales como red wifi; así como los sistemas de pago eficientes son algunas de las medidas adoptadas por las principales urbes para favorecer la movilidad inteligente.