Ayer lanzamos en Twitter y Facebook la siguiente pregunta, en relación con la imagen de la portada: ¿Qué Estado Límite Último ha provocado la fisuración de este depósito? Hoy, os damos la explicación de la respuesta correcta.

La imagen refleja un depósito de hormigón por el que, a través de diminutas fisuras, se filtran ínfimas cantidades de agua. Pequeñas, pero suficientes como para no dar por válido el cálculo estructural de este elemento.

¿Dónde reside el problema? 

En la última #EncuestaStructuralia os facilitamos algunas posibles respuestas a esta pregunta, 4 Estados Límites Últimos: de inestabilidad elástica (Pandeo), de agotamiento por solicitación normal (Tracción, Flexión) y de agotamiento por solicitación tangente (Torsión).

La mayoría de vosotros habéis votado por la opción b) Tracciones en el hormigón, estando en lo cierto. El empuje hidrostático sobre el muro perimetral ejerce una fuerza sobre éste que será transmitida en forma de axiles horizontales, nada despreciables en el cálculo.

 

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Vista en planta del depósito.

 

Ante esta situación, debe armarse el muro concienzudamente para que resista dichas tracciones. Muy posiblemente, en el depósito de la imagen no se tuvo en cuenta un axil suficiente o no se dimensionó la armadura a tal efecto, considerando únicamente las cuantías mínimas marcadas por la Instrucción o tal vez, no se comprobó el Estado Límite de Servicio de fisuración, que tan importante es los más recientes cálculos estructurales.